viernes, 13 de junio de 2014

Panecillos de leche (con y sin nueces)


Verónica,  del  blog  “Cocinando  para mis  cachorritos”  


Ingredientes

Para el prefermento (poolish):

(yo soy una pesadita de los prefermentos y sé que a mucha gente no les gusta usarlos porque alarga bastante el tiempo de la receta, pero después de leer el libro de Iván Yarza, me reafirmo y seguiré con ellos. Si no queréis hacerlo, perderéis aromas, carácter y jugosidad; además el pan se secará antes. Pero no hay problemas, podéis no hacerlo).

- 150 ml de agua
- 150 g de harina de fuerza
- 2 g de levadura fresca de panadero

Para la masa:

- todo el prefermento
- 1 huevo
- 40 g de mantequilla
- 400 g de harina de fuerza
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 50 ml. de leche (puede no ser necesario, dependerá de la capacidad de absorción de la  harina)
- nueces picadas (opcional)
- 7-8 g de levadura fresca de panadero

Además: huevo batido para pincelar

Preparación

- El primer paso es la preparar el prefermento. Para ello simplemente mezclamos la harina, la leche y la levadura procurando que todo quede bien integrado; tapamos con papel film y dejamos reposar hasta que la masa comience a burbujear.

¿Cuánto tiempo? Pues depende de la temperatura. De forma orientativa, yo suelo dejarlo listo por la noche cuando me acuesto para hacer la masa a la mañana siguiente.

- A continuación tenemos que hacer la masa: se mezclan todos sus ingredientes con el prefermento, amasando bien hasta obtener una masa lisa y brillante. Se trata de una masa bastante pegajosa, así que si podemos, sería genial ayudarnos de una maquinita (panificadora, amasadora, thermomix, my cook), pero si no disponemos de ella, se amasa a mano con paciencia.

- Dejamos reposar bien tapado hasta que, más o menos, haya doblado su volumen. Unas dos horas.

- Si hemos seleccionado el programa de amasado con levado de la panificadora, hasta que termine el programa.

- Volcamos la masa en la superficie de trabajo, amasamos ligeramente para desgasificarla  y dividimos en tantas partes como panecillos queramos hacer. A mí me salieron 14.

- Formamos los panes con la forma deseada y los vamos depositando sobre una bandeja de horno previamente forrada con papel de hornear. Los pintamos con huevo batido y reservamos en el propio horno apagado para que hagan el segundo levado.

- Transcurrida aproximadamente una hora habrán, más o menos, doblado su volumen. Entonces, sacamos las bandejas del horno y lo encendemos a 250º para que se precaliente mientras volvemos a pincelar los panecillos con huevo batido.

- Bajamos el horno a 200º sin ventilador y metemos las bandejas. Horneamos durante 15-20 minutos, dependiendo de cada horno y del tamaño de los panecillos, hasta que estén doraditos.


- Sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla.

Observaciones:

Y En esta ocasión yo he hecho dos versiones de estos panes de leche: a la mitad de la masa, justo antes del formado, le añadí un par de puñados de nueces picadas. La otra mitad no lleva nueces. Para distinguirlos, también decoré los que sí las llevan con alguna nuez justo antes de pincelarlos con huevo.

Y los panecillos que no vayáis a consumir en un par de días después de hacerlos, es mejor conservarlos en el congelador. Si se sacan unas horas antes de consumirlos quedan deliciosos, como recién hechos. Podéis ver los trucos para congelar pan pinchando aquí: TRUCOS PARA CONGELAR PAN Y BRIOCHES.

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